domingo, 2 de agosto de 2009

...Mi dueña y esclava.




¡Oh puta,
la q' te parió desnuda!

¡Oh pálida luna,
desnuda te ofreciste a mí
cual jugoso fruto
al paladar acuoso
sediento de tus aguas!

Los húmedos deseos
te cruzaban la mente;
entumecida tu alma,
ya no pensabas.

¡Oh pálida tu piel de luna!
¡Oh negra la noche
de tus renegridos cabellos
bailando en la brisa nocturna,
coqueteando
con tu largo cuello
de porcelana blanda!

¡Oh belleza
envuelta en opacas ropas,
q' brillas
cuando te deshaces de ellas!
¡como un paquete misterioso
te deshaces de tu envoltorio
para q' yo te devore
toda la negra noche!

¡Oh puta,
la q' te parió desnuda,
y te dió a luz
como el más bello
y desvergonzado regalo
del cielo,
ó del infierno,
el más irresistible de ellos!

¡Oh Dios ó demonio,
el q' te pone frente a mí,
te despoja de tus ropas así
y espera!

Apenas resisto entre tus piernas,
entre tus brazos,
entre tus sábanas me envuelves;
entre tus sábanas me ocultas.

Soy un abejorro
y vos, una flor,
te clavaré mi aguijón
hasta llenarte de ensueño.
Es lo menos q' puedo hacer
despues de tus palabras mudas
de anhelo brillando en tus ojos.

Así te la metí hasta el fondo.

¡Oh puta la q' te parió desnuda
y te hizo por siempre...

...mi dueña...
...y esclava!

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