viernes, 1 de enero de 2010





Tu monstruosa belleza me atrapa;
devórame hasta q' ya no quede nada
de mi ruidosa carne
q' se ofrece desnuda al mundo
como un banquete florido.

Tu asquerosa divinidad
la reclama para sí;...

..ó en lugar de ello,
vomita sobre mí
tu inagotable parloteo
sin escucharme un segundo
y sin tomarte un momento
para pensar lo q' dices,
animal parlante
q' andas sin ver,
y sin oír
hasta q' tus carnes
se pudran en la tierra.


Tu corazón te odiará por eso
y al final
detendrá sus latidos.




¡Qué olorosa putrefacción
cuando las carnes fallecen;
qué absurdo dolor,
el de los q' quedan penando...

...hasta q' al final
también ellos dormirán
bajo la tierra,
y serán comidos por los gusanos
y las raíces de los árboles.

Yo los he visto nacer,
chillar, y morir
tantos milenios.
Sus fornicaciones añejas
se repiten
como el amanecer de los días.
Vivo en ellos
sin q' lo sepan,

en su raíz más profunda.

La música te baila en el cuerpo
me baila también a mí.
Nos baila esta música a todos
y nuestros cuerpos bailan también

como en el viento, las hojas
como los barcos en el mar.



La música de la ciudad vibrante
nos baila a todos en la sangre;
con mi ritmo sigue adelante,
con la música de las calles,
de los autos, de los camiones
y las canciones
de los viajantes.

La ciudad hieve
como la comida en la olla,
como las hormigas
en el hormiguero,
como las familias en las casas,
como el sol en el cielo;
los motores y las máquinas
me cantan una canción deforme,
una canción de cuna
q' me arrulla
por las noches.

domingo, 27 de diciembre de 2009




Amo el febril efecto
del alcohol en la sangre;
cuando me miras
con esa extraña mirada
de burbujas en los ojos,
de burbujas q' sonríen
con una sonrisa exaltada,
frenética,
en la q' asoma un sutil atisbo
de tu 'yo' más verdadero.

¡Toda esa basura maloliente
q' guardas en el corazón
tan lleno de flores,
sapos y lagartijas!

Quiero lastimarte
y hacerte reir en el intento.
Temo por tu vida
q' se pierde
en cada gota de tiempo,
en cada gota anestésica de alcohol
q' por un instante
te deja desnuda
y sin miedo a ser.

¡Qué absurda fantasía
aquella q' nubla la realidad
sólo por un débil instante!


Los narcóticos q' alteran el ánimo, q' aturden, sacudiendo la consciencia, q' transfiguran la realidad, q' revelan mundos q' no están a la vista para la consciencia ordinaria, pueden matar.
Esa es la gran paradoja. Aquello q' activa hasta la última sensibilidad para la vida acelera el proceso q' toda vida tiene como propósito y sentido; el de la muerte. Lo q' arde más fuerte, se quema más rápido.



Se dice, en la tradición del sicoanálisis, q' la perversión es el estado natural en el q' se nace.
Y con la educación la mente se organiza para crear un ser normal q' puede vivir en sociedad.
Los seres perversos no se vuelven perversos.
Permanecen así desde pequeños...

Aunq' parezca lo contrario, Per-versiones no pretende ser apologético ni justifica los aspectos mas sórdidos q' viven en el lado oscuro del corazón humano. Sólo los contempla y los acepta por lo q' son.




Ese piecito
Tu piecito coqueto, desnudo,
pequeñito,
se mueve,
me seduce; prendido a tu pierna vestida
con esa tela gruesa de tu pantalón,
me hipnotiza
como un erótico péndulo;
quiere q' lo bese,
q' lo chupe,
q' lo deje entrar en mi húmeda boca.
mi lengua lo ama, lo adora
como a un dios erótico.

domingo, 13 de diciembre de 2009




Un ser tan dulce q' podría devorarlo
me vino a buscar.
Un ser divino, q' se comería sus propias manos,
si las viera con mis ojos...
Este ser me mira con esos ojos vivos,
húmedos,
con esa mirada voluptuosa.

Su lengua moja jugosamente sus dulces
labios.
Su linda boca se le hace agua.
Su lozana piel casi brilla
con la claridad de su entorno.
Creo q' tambien este ser, me está mirando a mí...
...con hambre.

Toma algo de mí
entre sus manos.
Creo q' son mis dedos.
Siento la cálida humedad del interior...
...de su boca,
q' se mueve y q' succiona

Yo hago lo mismo con ella.